Cuentan los vecinos que el nombre de Bañobárez tiene su origen en unas termas romanas situadas en el pueblo, que se llamaban Baños de Arez. Sea éste su origen o no, lo cierto es que esta zona tuvo una fuerte ocupación humana desde el Calcolítico, como lo demuestran los hallazgos arqueológicos encontrados en Teso Ventosa y con proyección y continuación en el tiempo, corroborándolo los hallazgos tardo romanos y alto medievales de La Tarihuela.
La ocupación musulmana de estas tierras apenas dejó restos (Pozo de los Moros). El territorio pasó a depender más tarde de los templarios y, tras su disolución a principios del siglo XIV, de la Diócesis de Ciudad Rodrigo como señorío eclesiástico.
De los tiempos siguientes quedan pocas noticias, aunque la iglesia parroquial y su soberbio retablo renacentista del s. XVI hablan de la importancia de la localidad por entonces. Se tiene noticia de la valentía de sus vecinos en las luchas contra los franceses, defendiendo los pasos de Hinojosa y Lumbrales.
El término municipal del Bañobárez, con una superficie de 50 km 2 y una altitud media de 730 metros, es un paisaje tipo de meseta que dentro del Abadengo englobamos en la penillanura.
Está dividido en dos clases de suelo: triguero y centenero, en cuya línea divisoria se sitúa el pueblo. Tradicionalmente se cultivaba el término atendiendo a esta clasificación del suelo y su adaptación a estos cereales, aunque es patente el abandono de estos cultivos para dar paso a los pastos.
La flora es la misma que la del resto de los territorios de penillanura del Abadengo, destacando los pastizales y algunas formaciones de robles, sobre todo en las dos dehesas municipales “El Monte” y el “Baldío”. Entre la fauna destacan las especies cinegéticas de caza menor: zorro, conejo, perdiz, liebre, tórtola y codorniz. Últimamente ha aparecido el jabalí de forma esporádica debido a la poca protección que le ofrece la escasez de vegetación.
Merecen especial atención las sabrosas tencas que se crían en las charcas o abrevaderos del ganado vacuno. El resto de los animales, tanto vertebrados como invertebrados, no difieren de los existentes en el resto de los pueblos de la comarca.
Bañobárez cuenta con 476 habitantes con un nivel de renta, tipo de casas, paro y analfabetismo prácticamente igual que el resto de los pueblos de la comarca del Abadengo.
De gran interés arqueológico existen dos lugares: el Teso Ventosa y la Tarihuela. En el Teso Ventosa se ubicó un poblado en el Calcolítico, en el que se han encontrado vestigios cerámicos y otros objetos de gran valor.
La Tarihuela fue, al parecer, una necrópolis tardo romana o alto medieval cristiana. Consta de tres grupos de sepulcros excavados en rocas de granito; el primero está formado por cinco sepulcros de forma trapezoidal, dos de ellos con la cabeza marcada.; el segundo está compuesto de siete sarcófagos, cuatro rectangulares y tres elipsoidales (retocados estos últimos y utilizados como abrevaderos de ganado). El tercer grupo está formado por un conjunto de tres sepulcros, uno antropomorfo y los otros dos trapezoidales.

De gran valor artístico es la iglesia parroquial de San Pedro . Esta construida con sillares de granito y en ella se mezclan diferentes estilos arquitectónicos. Está compuesta por una nave de estilo románico, terminada en un altar con cabecera plana. Adosadas a los lados de la nave tiene dos crujías añadidas. La nave central está cubierta a dos aguas y las laterales a una sola. A los pies de la nave central tiene un coro de doble altura sustentado por un arco carpanel de origen gótico. Gótica es también la crucería de la bóveda situada encima del altar y la de la capilla derecha. Esta bóveda está adornada con motivos geométricos y rosetas. La cubierta de la nave central ha sido restaurada recientemente y no se integra del todo en el conjunto.
El mayor valor de este templo reside en el monumental retablo que preside la capilla mayor; es de estilo renacentista y ha sido restaurado hace unos años. Del equipo de restauradores se obtuvo una gran información que se transcribe dado el gran valor del retablo. “El retablo mayor de San Pedro Apóstol es de la 2ª mitad del siglo XVI y ocupa el testero de la capilla mayor. Sus dimensiones son de siete metros de altura por cinco metros cuarenta centímetros de ancho. Está realizado en madera de nogal y castaño, tallada a gubia, ensamblada, dorada y policromada. Está compuesto de esculturas, siendo la arquitectura de ordenación clásica y equilibrada, con columnas pareadas en las que se alternan los órdenes jónico y corintio. Otros elementos que la configuran son: arquitrabes, pilastras, frisos, tacos y frontones. En la calle central están las imágenes de San Pedro Apóstol, la Coronación de la Virgen y el grupo escultórico del Calvario. En los laterales están San Jerónimo (no es original del retablo), San Sebastián (tampoco es original del retablo) y los cuatro evangelistas. En el ático se pueden ver las personificaciones de la virtudes teologales y de las virtudes cardinales. En el guardapolvo se hallan las imágenes de las mártires Sta. Águeda y Sta. Lucía). En la predela se puede ver a los Apóstoles y escenas de la infancia del Señor (la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento, la Adoración de los Reyes, la Presentación de los Reyes, Presentación de la Virgen y la Presentación de Jesús en el Templo). En sí el retablo constituye una excelente catequesis cristiana.
Las caras y las manos están encarnadas -a pulimento-, que es típico de la escuela española del siglo XVI.”
Además del templo parroquial, el pueblo cuenta con la ermita del Sto. Cristo de la Salud , recientemente ha sido restaurada. Tiene mayordomos que la atienden durante todo el año y se celebra la fiesta el día 14 de septiembre, reuniéndose todos los hijos del pueblo repartidos por la geografía nacional. Durante estas fiestas se celebran importantes corridas de toros y encierros a caballo. Una construcción civil de interés es la Escuela, edificio de construido a principio del s. XX y reformado en el interior recientemente. Se caracteriza por sus bellas arcadas que lo distinguen del resto de las edificaciones escolares de toda la comarca.
El paisaje de Bañobárez más importante por su belleza se encuentra en las proximidades del Arroyo y en la Rivera de la Mata, lugares de fácil acceso a pie o en bicicleta, pues estos caminos se encuentran en buen estado.
Las fiestas patronales del Sto. Cristo de la Salud se celebran el 14 de septiembre y también hay ferias de ganado los días 7 y 8 de junio. Otras fiestas de interés son: San Sebastián (celebración propia de los quintos, en la que se corrían los gallos en la Plaza), San Antón (con la bendición de los animales y la rifa del aguinaldo) y los Carnavales, con curiosas celebraciones de los quintos, como “pedir el Chorizo”, invitar a las mozas al baile, “la osina” (correr por las calles del pueblo a un mozo disfrazado de oso), “la vaca inmola” o el domingo en el que se recorría el pueblo con un carnero adornado con cintas al son de la gaita y el tamboril. Por desgracia estas fiestas ya no se celebran.