Excursión “LAS EDADES DEL HOMBRE”-Medina de Rioseco-2011

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 El pasado 28 de octubre de 2011 los alumnos que cursan la asignatura de Religión de 1º de ESO del IES Tierras de Abadengo, de Lumbrales y el IES Campo Charro, de La Fuente de San Esteban, visitaron la última edición de la clásica exposición de Las Edades del Hombre, que ha marcado la vida cultural de Castilla y León en las dos últimas décadas y que tuvo lugar en Medina del Campo y Medina de Rioseco.

En la primera etapa, en Medina del Campo, se hizo una visita guiada a la parte inicial de la exposición de Las Edades del Hombre en el incomparable marco de la iglesia de Santiago el Mayor. Tras admirar el valor espiritual y artístico de las obras y durante su tiempo libre, los alumnos recorrieron el centro de la villa y comieron en la céntrica Plaza Mayor de la Hispanidad.

A comienzos de la tarde se emprendió camino hacia Medina de Rioseco para la visita guiada a la segunda parte de la exposición, ubicada en la majestuosa iglesia de Santiago de los Caballeros. Aquí los alumnos dispusieron de tiempo para darse un paseo por Medina de Rioseco y regresar por un rato a los tiempos de esplendor de la Corona de Castilla. Ya al caer la tarde se emprendió el viaje de vuelta hacia Lumbrales, pasando por La Fuente de San Esteban.

La valoración de la actividad no puede ser sino positiva por varios motivos. En primer lugar, es una actividad que se hace en colaboración con otro instituto y, de esta manera, se estrecha la relación entre los alumnos de diferentes centros.

En segundo lugar, los alumnos entraron en contacto con obras de arte que les permitieron hacerse una idea de la grandeza de nuestra tierra en tiempos pasados, aquellos en los que en los dominios españoles “no se ponía nunca el sol”.

Finalmente, no se puede dejar de lado el hecho de que la exposición va dirigida también a los cristianos en forma de catequesis y que los alumnos que la visitaron son de Religión y Moral Católica, por lo que también para ellos pudo ser enriquecedora y estimulante, para dar sentido a los contenidos que en clase estudian; es una manera de mostrar de manera plástica parte de aquello que en clase se trata.

Es gratificante comprobar cómo hubo algunos alumnos que mostraron interés sorprendente por algunas de las piezas de la exposición, les hicieron preguntas a los guías y a los profesores que acudieron. Así se consigue que la excursión no sólo sea un divertimento para los alumnos sino también de formación personal (religiosa y cultural).

Juan Jesús Hernández Sánchez

Departamento de Religión